CON TITULO UNIVERSITARIO SIN PISAR LA UNIVERSIDAD
CON TITULO UNIVERSITARIO SIN PISAR LA UNIVERSIDAD

El WhatsApp, las redes sociales Facebook y Twitter, Docs (documento de texto en línea de Google), las videoconferencias, los chats y el teléfono son las herramientas que utiliza en Guayaquil Kléber Vergara Morán, de 31 años, para hacer los trabajos grupales –con sus compañeros virtuales– o deberes que demanda su carrera.

Él, casado con tres hijos y con un trabajo de ocho horas diarias (en una área administrativa), cursa el segundo semestre de Ingeniería Comercial. Lo hace vía on-line, dice, en la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil. Eso sí, acota, le toca ser más responsable, porque debe ser “autodidacta” y cambiar hábitos, como el de dedicar más tiempo a la lectura.

Kléber se conecta todas las noches desde su casa (en La Pradera, sur de Guayaquil) con la plataforma virtual de su universidad para ver si tiene nuevos deberes. Al menos, uno le dejan por materia a la semana. Cuenta que sus actuales obligaciones le impiden asistir a un centro presencial, por eso optó por esta modalidad.

Sus libros no son de hojas, son textos digitales o CD. Así puede estudiar o leer en “cualquier lugar”, menciona este joven.

Afirma que con esta modalidad hay que revisar a menudo las novedades de la plataforma para ver si hay tareas, ya que podría perderse de alguna instrucción del tutor.

Dice que no es una modalidad “fácil” porque se requiere ser más autodidacta, ya que no está el profesor físicamente en el aula, como se estila tradicionalmente en un centro presencial. “Pero con tesón, paciencia y ganas se puede culminar nuestro objetivo, que es tener una profesión”, afirma.

Como él, muchos empiezan a buscar en Ecuador alternativas para seguir una carrera universitaria vía on-line, en los centros superiores avalados del país.

Pero no solo hay estudiantes ecuatorianos. También hay extranjeros o aquellos que se fueron a vivir al exterior que estudian en el país, pese a estar en otro lado del mundo. ¿Cómo lo hacen? Solo por internet.

Nancy Crespo, directora de Educación en Línea de la Universidad San Francisco de Quito, cuenta que en esta modalidad (con la que tienen trece años) hay alumnos de Argentina, Venezuela, España, México, Japón, Canadá y EE.UU. Ellos se conectan con las clases digitales en tiempo real.

“La educación en línea es 100% virtual. No es igual a la educación a distancia, vincula las ventajas de manejar su propio tiempo y espacio... Si por ejemplo, a una persona no le quedó claro un ejercicio, puede repetir el video, hacer ejercicios, pedir retroalimentación en línea”, añade Crespo.

Según Crespo, las plataformas en línea (ellos utilizan Desire2Learn) le permiten al alumno ingresar a cualquier hora para estudiar. “Hay un seguimiento muy fuerte, una evaluación muy estricta, como son todos los parámetros en general de la Universidad, pero hay esta opción de que el estudiante pueda trabajar en su tiempo y espacio”.

Agrega que hace dos años la mejor egresada de toda la Universidad San Francisco de Quito fue una alumna de educación en línea, que estudió Psicología.

La modalidad en línea es ideal para quienes ya tienen otras actividades, como tener sus propios negocios, trabajar o ser padres de familia.

“Mucha gente se limita porque dice: no, la tecnología no es para mí. Sin embargo, en la práctica se dan cuenta de que es mucho más fácil de manejar”, adiciona Crespo, quien recalca que entre sus alumnos on-line tiene a profesores que pasan de los 40 años de edad que no han podido terminar su carrera profesional.

Mayra Vega Chica, coordinadora académica de la División de Educación On-line de la Universidad Espíritu Santo,  (UEES), que oferta esta modalidad para pregrado desde el 2008, dice que el primer paso para estudiar en línea es querer tener un título profesional. “La disciplina es la característica más importante del estudiante on-line, ya que el estudio se basa en él, y el docente se convierte en el facilitador del conocimiento”, asegura.

Considera al estudio por la red como una experiencia “fascinante” porque el estudiante que ya tiene experiencia laboral (en la mayoría de los casos) puede intercambiar “nuevos conceptos, competencias y herramientas con el resto de compañeros y con el tutor”.

Además cree que la modalidad es práctica porque cada semana el alumno recibe, a través de la plataforma informática, el material que deberá estudiar, según el cronograma de estudios planteado con antelación. “De igual manera, se tiene un encuentro virtual obligatorio donde podrá realizar todas las consultas a su tutor y participar de las actividades de la materia”, anota Vega.

En ambas universidades los estudiantes tienen la misma malla curricular que la de la modalidad presencial; el mismo título, los créditos e igual tiempo de estudio de la carrera. Hay también procesos de admisión, como exámenes.

Detalles: Sobre las carreras

Carreras on-line

En pregrado hay carreras empresariales, ambientales, de finanzas, de educación, de nutrición y de derecho.

Costos

Varía dependiendo de la universidad. Por ejemplo, en la UEES la inversión promedio por materia es de $ 276. En la San Francisco es de $ 510 por módulo (de dos materias).

FUENTE: EL UNIVERSO.COM

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